14 mayo 2012

++ YESHÚA Y JUAN EL INMERSOR

Hola amigos:

Uno de los planteamientos en la revisión histórica de Jesús (Yeshúa para nosotros) es su filiación mesiánica con Juan el bautista. La mayoría de los investigadores sostienen que probablemente Yeshúa fue un discípulo de Juan el inmersor por una serie de información que aparecen en los textos canónicos. La verdad amigos es que, cuando uno examina esos textos despojándose de cualquier prejuicio teológico y atendiendo a la premisa fundamental de la redacción de los evangelios  -que son escritos donde la mayoría de las veces se re-interpreta la vida y obra de Yeshúa- podemos caer en la cuenta de que, si bien, no se puede afirmar categóricamente, sí que se puede considerar plausible (el cual es mi caso) que ambos personajes tienen una relación inclusiva.

Voy directamente a un par de puntos para que cada uno saque sus propias conclusiones.

1. Maestros y discípulos.

Tanto Yeshúa como Juan el inmersor tenían seguidores y eran reconocidos como maestros. Así lo vemos por ejemplo:

"Ahora bien, los discípulos de Juan y los fariseos practicaban el ayuno. De modo que vinieron y le dijeron: “¿Por qué practican el ayuno los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos, pero tus discípulos no practican el ayuno?" (Mc 2:18)

En este pasaje Yeshúa es cuestionado sobre la costumbre del ayuno que se daba en dos facciones, el de los discípulos de Juan y los fariseos, sin embargo, en ese momento los discípulos de Yeshúa no estaban observando ésta costumbre (a diferencia de los de Juan). Vemos pues que Yeshúa y Juan tenían discípulos. De Yeshúa la mayoría sabemos fuera de dudas que era Maestro por eso de Juan tendríamos que señalar que era consultado como tal:

"Vinieron también unos publicanos para ser sumergidos,  y le dijeron (a Juan):  Maestro,  ¿qué haremos?" (Lc 3.14)

No voy a poner el texto aquí, pero quiero abogar por vuestra honestidad e interés por lo que pido revisen la respuesta que Juan da a esos publicanos y también a unos soldados, que bien puede ser una respuesta puesta en labios de Yeshúa.

2. Ambos comunicaron el drama escatológico del fin de los tiempos (la llegada del Reino de Dios).

Uno de los puntos destacados de la comunidad de Qumram es el adoctrinamiento escatológico de sus mensajes, la llegada de un reino divino a la vuelta de la esquina. Sobre esto, Juan el inmersor tuvo una papel fundamental en su ministerio, como anunciando las garantes que desencadenaría la venida del Reino. "Haced,  pues,  frutos dignos de arrepentimiento..." (Lc 3:8). El arrepentimiento (un énfasis idéntico en el mensaje de Yeshúa) es lo que puede traer a cuentas la llegada inminente del Reino de Dios, pues la reconciliación es lo importante.

3. Ambos enseñaron a orar de una forma característica.

Todos conocemos la oración modelo de Yeshúa, pero esta oración es precedida de una petición y lo que argumenta el discípulo (para que Yeshúa nos enseñe a orar) pone de relieve más información de los evangelistas sobre la relación Yeshúa-Juan.

"Aconteció que estaba Yeshúa orando en un lugar,  y cuando terminó,  uno de sus discípulos le dijo:  Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos." (Lc 11:1)

Vemos pues que, Juan el inmersor tenía esa característica y esta petición a Yeshúa tiene información interesante que puede ser desglosada, pero lo dejamos para otro momento pues encierra uno de los puntos que para mí me resultan contundentes de la filiación mesiánica entre Yeshúa y Juan en su enseñanza profética-precursora. Tan solo diré que, no me es indiferente lo que los investigadores dicen al señalar que muy probablemente la oración modelo de Yeshúa sea un eco de la oración que Juan el inmersor enseñaba a sus discípulos.

4- Audiencia judía.

Ambos, Yeshúa y Juan, tenían una audiencia judía por lo que los temas tratados en sus prédicas eran de dominio popular, ninguno de los dos quizás pretendió formar una secta dentro del judaísmo, sino una inclusión general al pueblo de Israel, a la verdad de su mensaje.

5. El reino de Dios.

Es muy interesante la observación, quizás muchas veces lo hemos leído pero nunca nos hemos detenido (espero que hasta ahora) a adentrarnos un poco más a la crítica y estudio formal de nuestros textos sagrados, sin dejar de ver el valor sagrado que le tenemos, para estar en condiciones de ir viendo ciertas referencias o episodios interesantes que para el lector común pasan desapercibidos. En los evangelios es claro, Juan el inmersor, fue el primero en introducir la declaración de batalla de Yeshúa como está documentado:

"En aquellos días vino Juan el inmersor predicando en el desierto de Judea, y diciendo:  Arrepentíos,  porque el reino de los cielos se ha acercado" (Mt 3:1-2)

Esta exclamación escatológica, es muy propia de la comunidad esenia, sin embargo Juan estaba saliendose del mismo esquema al ir a predicar (y bautizar) en la región del Jordán (los esenios no hacían tal cosa). Es decir, para asumir este rol (de la voz que clama en el desierto) Juan debió salir de su lugar de origen y despojarse de los modos establecidos para ir a su misión profética. Esto es algo que también caracterizaría a Yeshúa y su enseñanza (se salía de los esquemas), por eso encaja como un predicador apocalíptico recogiendo de forma indéntica las palabras de Juan el inmersor:

"Desde entonces comenzó Yeshúa a predicar,  y a decir:  Arrepentíos,  porque el reino de los cielos se ha acercado." (Mt 4:17).

Un punto extra, pero sería una cuestión un poco más sensible que no por eso debía ignorarla. Para la mayoría de los investigadores, uno de los episodios que consideran muy probablemente como histórico es el bautismo de Yeshúa por parte de Juan, ya que, el mensaje de Juan era de arrepentimiento y (purificación) "de perdón de pecados" (Mc 1:4) lo que implica en Yeshúa una conciencia de pecado donde la purificación (bautismo) de Juan, que estaba siendo respaldado por el Cielo, integraba la misión mesiánica que Yeshúa llevaría acabo. Ahora bien, para efectos de lo que venimos planteando, Yeshúa se somete a la autoridad de Juan al dejarse bautizar, ya las implicaciones teológicas de este episodio no invalidarían la realidad de esta sujeción por parte de Yeshúa al inmersor, reconociéndose mutuamente su rol profético y mesiánico.

Personalmente no puedo afirmar que Yeshúa haya sido discípulo de Juan, sin embargo, no me cierro a esa posibilidad porque ambos tienen características similares en sus respectivos roles. Una de las cosas que siempre he sostenido es que ni Yeshúa ni Pablo, ni mucho menos Juan el inmersor, vinieron en una nave espacial y que todo lo que leemos en los escritos nazarenos tiene un contexto histórico, social, político y religioso, cosas que a la verdad, en mi muy particular opinión no puedo dejar escapar.

Shalom amigos.

.David .Mena

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