23 mayo 2012

++ LAS CARTAS AUTÉNTICAS DE SHAUL DE TARSO

Hola amigos.

Para mí, Shaul de Tarso, mejor conocido como "san" Pablo, es uno de los grandes sabios de Israel que intentó en la medida de sus posibilidades transmitir la convicción que había transformado su vida, su visión de la existencia y la aceptación de una revelación extraordinaria que fue confirmando y testificando a lo largo de su vida.

Para un gran sector de la fe cristiana, San Pablo es el campeón del cristianismo y en cierto sentido, el legado cristiano que tenemos hoy en día está sustentado en la interpretación (a veces noble, ingenua, pero a veces también, torcida) de su teología con respecto a la muerte y resurrección de Yeshúa, en quién dice él mismo "ciertamente,  aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento del Mesías Yeshúa, mi Señor".

Hablar del Shaul, desde el punto de vista histórico es hablar de polémica, para la gran mayoría de nosotros damos por sentado que las 14 cartas atribuidas a él, nacieron de pluma del emisario a los gentiles, pero es aquí donde el mundo de la investigación histórica tiene metida su mano y nos muestra, de la mano de la mayoría de los investigadores que, de Shaul de Tarso, muy probablemente son auténticas 7 cartas de las que aparecen en los Escritos Mesiánicos. Las siete cartas genuinas a saber y su orden cronológico probable son las siguientes:

  • 1 de Tesalonicenses, escrita aproximadamente en el año 52 e.C. en Corinto.
  • Gálatas, aproximadamente entre 54-55 e.C. en Éfeso.
  • 1 Corintios, después del 54 e.C. en Macedonia.
  • Filipenses, aproximadamente entre 54-57 e.C. en Éfeso.
  • Filemon, entre el 57-60 e.C. en Cesarea-Roma.
  • 2 Corintios, después del 54 e.C. en Macedonia.
  • Romanos, hacia el 58 e.C. en Corinto.

Hay otras 4 cartas conocidas como las pastorales de quienes la mayoría de críticos (con sus excepciones claro está) sostienen que no son auténticas. Estas son: 1 y 2 Timoteo, Tito y la carta a los hebreos, quien, según Tertuliano (siglo II-III) le atribuye la carta al levita Bernabé, quién fuera aquél que introdujo a Shaul en el famoso primer viaje misionero. En mi opinión muy personal, considero muy factible que haya sido Bernabé, pues siendo levita conocía a la perfección el culto y servicio levíticos del cual la carta a los hebreos se explaya rigurosamente, ya que parece estar dirigida NO a cualquier tipo de 'hebreo' sino a sacerdotes y levitas de quienes se esperaban tuvieran un conocimiento más pleno del ministerio celestial que Yeshúa como Mesías había instaurando (Heb 5:12).

De las tres cartas restantes (2 Tes, Efesios y Colosenses) se sigue debatiendo la autoría, inclinándose la gran mayoría de los estudiosos a que no son genuinas. Ahora bien, voy a compartir a groso modo, los criterios empleados para hacer estas separaciones y etiquetas de las cartas de Shual.

En base a la crítica literaria, se diferencian las unas de las otras cartas por notables cambios y variaciones en el vocabulario así como el estilo. Otro punto es por diferencias teológicas en términos que parecen alterar la estructura de ciertos conceptos como la segunda venida, el matrimonio o la estructura de las asambleas. Por último, las dificultades históricas para encajar ciertos datos ofrecidos en las cartas debatibles con lo que hasta el momento se sabe en mayor medida del Emisario, como por ejemplo las cartas pastorales que para atribuirlas a Shaul habría que dar un salto inverosímil de periodo de tiempo para ajustar las referencias.

Cierto es que este campo de estudio de los Escritos Sagrados Nazarenos (el Tanaj no está excluido) nos lleva, al menos así es mí caso, a considerar ciertos elementos para abordar nuestros escritos normativos, y no penséis que estoy anulando el resto de cartas, todo lo contrario, porque la omisión, quizás involuntaria, de la mayoría de historiadores es que desconocen en su esencia la "auténtica" teología de Shaul el fariseo (como diría un político mexicano, hay sus honrosas excepciones). Es por eso que, siendo críticos, hayan por ahí algunas divergencias que realmente nos traigan dolores de cabeza pero no por ello vamos a dejar de estudiar y aferrarnos al convencimiento sustancial que nos ha sido legado a través de los siglos, una verdad común que se conservan en toda la estructura del Nuevo Testamento, la de un hombre que fue muerto y resucitó, y en quienes muchos depositaron su confianza contra todo pronóstico ofreciendo su dedicación y su vida a compartirnos eso que ellos habían recibido.

El siguiente reto para mí es un análisis exaustivo de las consideradas 7 cartas auténticas de Shaul de Tarso. De a poquito lo intentaré, pues aun en nuestros días, lamentablemente, Shaul sigue siendo mal comprendido y mal interpretado. Unos pensando que todos debemos ser judíos y otros que ya no debe haberlos, nada más alejado de la realidad.

Shalom amigos.

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