14 junio 2012

++ EL MIEDO AL MIEDO (PARASHA SHELAJ LEJA 5772)

Hola amigos:

La Tora enseña un principio para el creyente en El Eterno. La falta de temor incrementa la necedad. Lo vemos con la misión de los 12 espías que Moisés envío para investigar la tierra de Caanan que ya, próximos en sus puertas, sería tomada como herencia. Una de las excusas para enviar espías fue para saber "cómo es la tierra habitada (que les había prometido Di-os), si es buena o mala", el mismo que había dividido el mar de juncos es el mismo que les había dicho: "he descendido para librarlos de mano de los egipcios,  y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena" (Ex 3:8). La pregunta era obligada para sus corazones y mentes, si hizo aquello ¿no cumplirá también esto? falta de fe y de confianza.

Pero bueno, los espías fueron enviados y regresaron con su inspección, los doce fueron unánimes con respecto a la tierra prometida, 10 dijeron: "Realmente es una tierra donde la leche y la miel corren como el agua" y dos más agregaron: "La tierra por donde pasamos para reconocerla,  es tierra en gran manera buena" Si la tierra prometida era tan buena ¿Qué faltaba entonces?.

De la historia aprendí que se puede tener temor y medio ante una situación peligrosa, pero el mayor miedo que debemos tener es el de perder la fe y estos hijos de Israel, la generación del desierto que vio los milagros, era una excepción extraordinaria. A la verdad, después de ver el mar partido y haber sobrevivido a la voz de YHWH en el monte Sinaí ¿qué más se necesitaba para despejar fuera de toda duda la cobertura del Eterno? La verdad, a veces me pasa como a ellos y lo que sucede es que nos olvidamos de la presencia de Dios, sí, son esos lapsos en los que algo te distrae, cualquier cosa que te distraiga del camino de santidad al que somos llamados, y entonces, sucede lo catastrófico, pierdes la memoria, pierdes la fe y pierdes la confianza. La distracción de los espías fueron los guerreros, las fuerza militar de los habitantes de Caanan, sus armas y qué más, gigantes ¿eso era más difícil que superar al imperio más poderoso de la época? Sin embargo, hubo dos espías que no perdieron el control y se mantuvieron firmes, a uno de ellos, antes de la misión, Moisés le había cambiado el nombre, ya no más Oseas sino ahora Josué (Yehoshúa, El Eterno que lo salvaría). Los sabios de Israel dicen que éste cambio de nombre fue de protección y de Caleb se dice que, estando inspeccionando la tierra: "Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón" (Ex 13:22) En realidad en el hebreo dice Y VINO (singular) no dice vinieron, de aquí los sabios de Israel deducen que solo Caleb fue a Hebrón y se fortaleció en oración en la tumba de los patriarcas que están enterrados ahí. Estos dos varones fueron los que contradijeron a los otros diez espías quienes habían asustado al pueblo diciendo que no podrían tomar posesión de la tierra, los dos a una sola voz y bajo un solo espíritu dijeron: "no seáis rebeldes contra El Eterno,  ni temáis al pueblo de esta tierra... con nosotros está El Eterno;  no los temáis"

Josué y Caleb, representan la misericordia del Eterno, pues, si fuera que todos los espías unánimemente hubieran sido temerosos de los hombres y de lo que enfrentarían no hubieran tenido una última chance de volverse a la cobertura de YHWH. Sucedió todo lo contrario, bien ha sido dicho por el Maestro Santo que, quien ofenda al espíritu de santidad es reo de muerte, los hijos de Israel se rebelaron aun contra la misericordia del Eterno y buscaron apedrear a Josué y Caleb. El miedo fue más fuerte que la fe. Un lapso de olvido.

¿Cual es la prueba de que fue un lapso de olvido?

Cuando habían decidido matar a los dos espías confiables, la gloria del Eterno se presentó ante ellos y decretó el exterminio de todo el pueblo "malvado", pero, la intervención de Moisés evitó la fulminación de ellos y trajo perdón al pueblo, no sin castigo pues todos ellos no habrían de entrar a la tierra prometida y habrían de morir en el desierto conforme a sus dichos con los cuales se habían revelado contra Dios. De verdad, hay que tener mucho cuidado con nuestras palabras. En fin que, algo pasó aquí. Un pueblo, los hijos de Israel son mal aconsejados por 10 espías de que NO PODRÁN conquistar la tierra de Caanán por que los habitantes son más poderosos que ellos, no confiaron en el Poderoso que los había sacado de Egipto con señales más que evidentes de su soberanía, y ahora, SÍ temieron y creyeron al decreto de Moisés. ¿Cómo puede ser? Claro, ellos vieron la Gloria de YHWH posarse sobre el campamento, es decir, ya no fue por fe. Ahora sí temieron porque vieron. Cuan importante es sostenerse en las cosas invisibles en lo que aun no vemos. En esta edad que vivimos nos sostenemos con fe y confianza, llegará un día en que la Gloria de YHWH se manifestará y entonces ya no estará activa la fe y muchos sufrirán la consecuencia de sus decisiones.
¿Qué pasó en la mente de los hijos de Israel? Yo entiendo que, olvidaron las maravillas, los milagros y bondades que El Eterno había y estaba haciendo con ellos, el miedo cegó su vista espiritual, el miedo entorpeció su mente e hizo que no razonaran y que por ir con la mayoría (10 espías) pensaron que era mayor testimonio que aquél que viene del espíritu de Dios pues de Caleb era dicho: "Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu" Ese es el espíritu de Dios que nos conduce a él y aleja los miedos. Dos testificaron verdad y no fueron escuchados. Debemos en nuestra oración tener presente las obras del Eterno, esto nos ayudará a no cegarnos tan fácilmente y más a anhelar al consolador que nos ha sido prometido.

Así enseñó Yeshúa nuestro Maestro:

"Shalom os dejo... No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo" (Jn 14:27)

Shalom a todos.

3 comentarios: