- Olá (Ofrenda, holocausto-elevación)
- Minjá (Ofrenda de alimento)
- Shelamim (Ofrenda de paces)
- Jatat (Ofrenda por pecado)
- Asham (Ofrenda de culpabilidad)
La tradición de Israel dice que esta porción fue enseñada a Moisés inmediatamente después de la inauguración del Mishkán en el año 2449 desde la creación, exactamente un año después de la salida de Egipto (Aprox. 1311 a.e.C).
¿Qué tan importante es el korbán? la Tora nos enseña que para El Eterno, la exigencia de su justicia es importante por eso introdujo los korbanot ¿a qué grado? al grado de que cuando alguien pecare invalidando alguno de los mandamientos del Soberanísimo, debía de presentar al cohen (sacerdote): "una hembra de los rebaños, una cordera o una cabra como ofrenda de expiación" (Lv 5:6), pero, si la persona fuera pobre, tendría que presentar por lo menos: "dos tórtolas o dos palominos" (Lv 5:7), y si realmente la persona fuera muy pobre, por lo menos debía de presentar "la décima parte de un efa de flor de harina" (Lv 5:11). ¿Qué aprendemos? El korban tiene su importancia porque trata sobre la santidad y sobre nivelar la justicia del Eterno.
Ahora quiero compartir un punto importante que hay en las Escrituras Sagradas, porque amigos, es de verdad de alabarse la grandeza, la sabiduría de nuestro Elohim que va encaminando su plan de redención, siendo fiel a su Palabra y engrandeciéndose con su fidelidad. La inmensa mayoría de nosotros hemos leído a los profetas de Israel decir por ejemplo:
"Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron" (Jeremías 33:8)
Todos vemos que YHWH perdonará y limpiará nuestras rebeliones. Eso está clarísimo, en eso confiamos y en su inmensa Misericordia nos apoyamos de verdad. Pero, sabéis que es necesario un korbán para que por teshuvá tengamos acceso a nuestro Padre Celestial. Bendito sea El Eterno que nos ha provisto de ese korbán. Nuestro korbán de pesaj que próximamente celebraremos, la exigencia de justicia divina es saldada y nuestros pecados y rebeliones, como hablaron los profetas, son saldadas, hay un camino de acceso al Padre, a su santidad, tómalo y caminemos juntos.
